<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	>

<channel>
	<title>Ministerio Juvenil-Centro Catolico Carismatico Bronx-NY</title>
	<atom:link href="http://www.ministeriojuvenil.org/feed" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.ministeriojuvenil.org</link>
	<description>Llevandote a los pies de Jesus</description>
	<pubDate>Wed, 19 Nov 2008 12:51:49 +0000</pubDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.6</generator>
	<language>en</language>
			<item>
		<title>Parábola de los talentos</title>
		<link>http://www.ministeriojuvenil.org/archives/1279</link>
		<comments>http://www.ministeriojuvenil.org/archives/1279#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 19 Nov 2008 12:51:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Daily Prayer]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ministeriojuvenil.org/?p=1279</guid>
		<description><![CDATA[Lucas 19, 11-28. Tiempo Ordinario. Dios es a la vez infinitamente misericordioso y justo.

Estando la gente escuchando estas cosas, añadió una parábola, pues estaba él cerca de Jerusalén, y creían ellos que el Reino de&#8230; ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Lucas 19, 11-28. Tiempo Ordinario. Dios es a la vez infinitamente misericordioso y justo.</p>
<p><em>Estando la gente escuchando estas cosas, añadió una parábola, pues estaba él cerca de Jerusalén, y creían ellos que el Reino de Dios aparecería de un momento a otro. Dijo pues: «Un hombre noble marchó a un país lejano, para recibir la investidura real y volverse. Habiendo llamado a diez siervos suyos, les dio diez talentos y les dijo: &#8220;Negociad hasta que vuelva.&#8221; Pero sus ciudadanos le odiaban y enviaron detrás de él una embajada que dijese: &#8220;No queremos que ése reine sobre nosotros.&#8221; «Y sucedió que, cuando regresó, después de recibir la investidura real, mandó llamar a aquellos siervos suyos, a los que había dado el dinero, para saber lo que había ganado cada uno. Se presentó el primero y dijo: &#8220;Señor, tu talento ha producido diez talentos.&#8221; Le respondió: &#8220;¡Muy bien, siervo bueno!; ya que has sido fiel en lo mínimo, toma el gobierno de diez ciudades.&#8221; Vino el segundo y dijo: &#8220;Tu talento, Señor, ha producido cinco talentos.&#8221; Dijo a éste: &#8220;Ponte tú también al mando de cinco ciudades.&#8221; «Vino el otro y dijo: &#8220;Señor, aquí tienes tu talento, que he tenido guardada en un lienzo; pues tenía miedo de tí, que eres un hombre severo; que tomas lo que no pusiste, y cosechas lo que no sembraste.&#8221; Dícele: &#8220;Por tu propia boca te juzgo, siervo malo; sabías que yo soy un hombre severo, que tomo lo que no puse y cosecho lo que no sembré; pues ¿por qué no colocaste mi dinero en el banco? Y así, al volver yo, lo habría cobrado con los intereses.&#8221; Y dijo a los presentes: &#8220;Quitadle el talento y dádsela al que tiene los diez talentos.&#8221; Dijéronle: &#8220;Señor, tiene ya diez talentos.&#8221; - &#8220;Os digo que a todo el que tiene, se le dará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.&#8221; «&#8221;Pero a aquellos enemigos míos, los que no quisieron que yo reinara sobre ellos, traedlos aquí y matadlos delante de mí.&#8221;» Y habiendo dicho esto, marchaba por delante subiendo a Jerusalén.</em></p>
<p><strong>Reflexión</strong></p>
<p><img class="alignleft size-full wp-image-1280" title="Parábola de los talentos" src="http://www.ministeriojuvenil.org/wordpress/wp-content/uploads/2008/11/moneditas.gif" alt="" width="96" height="150" />El evangelio de hoy contiene una exigencia y a la vez una gran confianza de Dios en cada uno de nosotros. Jesús una vez más habla a través de parábolas sencillas que encierran toda la grandeza de su mensaje y que son una invitación a saber descubrir la grandeza de la vida corriente. Parece duro, o al menos exigente el pasaje de hoy, y nos muestra la gran diferencia entre el temor de Dios y el temor a Dios.</p>
<p>Dios es infinitamente justo, Dios es infinitamente misericordioso. Parece contradictorio que Dios sea infinitamente justo y a la vez infinitamente misericordioso, pues en el primer caso parece difícil de entender su actuación que sin su infinita misericordia parecería no responder a su ser. Sin embargo, hemos de aceptar que para nosotros Dios siempre será un misterio, que sólo Él mismo nos puede desvelar. Si nos fijamos exclusivamente en su justicia es fácil que caigamos en una especie de miedo paralizador que nos haga creer en la imposibilidad de nuestra salvación y nos haga verle como un juez justo y severo.</p>
<p>Esto nos convertirá en personas que temen a Dios, personas que intentan rehuirle, que se arredran y no arriesgan por temor a perder: “…Señor, aquí está tu onza; la he tenido guardada en el pañuelo; te tenía miedo, porque eres exigente, que reclamas lo que no prestas y siegas lo que no siembras&#8230;&#8221; Nuestra visión se nubla hasta el punto de convertir a Dios en un ser exigente e injusto y no ponemos en juego todo lo que tenemos sino que de hecho lo escondemos.</p>
<p>Sin embargo, cuando contemplamos la justicia y la misericordia de Dios, en seguida entendemos que Dios ante todo es Bueno, que quiere que nos salvemos. Pero para eso tenemos que querer y tenemos que dejarle hacer. Tomarse en serio a Dios, tomar en serio sus cosas significa tener temor de Dios, y significa poner en juego todo aquello que nos ha dado, siendo conscientes de que muchas veces fallaremos y no daremos el fruto que nos gustaría. Eso no importa, porque a Él sólo le preocupan nuestras intenciones. Muchas veces sólo podremos ofrecer eso, nuestro propósito de hacer las cosas lo mejor posible, desprendiéndonos del resultado final. En cualquier caso, nuestras actitudes delatan y ponen de manifiesto nuestras intenciones.</p>
<p><span style="color: #808080;"><br />
<span class="grisMedio">Autor: P. Clemente González  | Fuente: Catholic.net</span><br />
</span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ministeriojuvenil.org/archives/1279/feed</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Conversión de Zaqueo</title>
		<link>http://www.ministeriojuvenil.org/archives/1275</link>
		<comments>http://www.ministeriojuvenil.org/archives/1275#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 18 Nov 2008 14:18:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Daily Prayer]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ministeriojuvenil.org/?p=1275</guid>
		<description><![CDATA[Lucas 19, 1-10. Tiempo Ordinario. Cuando encontramos a Jesús en nuestra vida no podemos permanecer iguales.

Habiendo entrado en Jericó, atravesaba la ciudad. Había un hombre llamado Zaqueo, que era jefe de publicanos, y rico. Trataba&#8230; ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Lucas 19, 1-10. Tiempo Ordinario. Cuando encontramos a Jesús en nuestra vida no podemos permanecer iguales.</p>
<p><em>Habiendo entrado en Jericó, atravesaba la ciudad. Había un hombre llamado Zaqueo, que era jefe de publicanos, y rico. Trataba de ver quién era Jesús, pero no podía a causa de la gente, porque era de pequeña estatura. Se adelantó corriendo y se subió a un sicómoro para verle, pues iba a pasar por allí. Y cuando Jesús llegó a aquel sitio, alzando la vista, le dijo: «Zaqueo, baja pronto; porque conviene que hoy me quede yo en tu casa». Se apresuró a bajar y le recibió con alegría. Al verlo, todos murmuraban diciendo: «Ha ido a hospedarse a casa de un hombre pecador». Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: «Daré, Señor, la mitad de mis bienes a los pobres; y si en algo defraudé a alguien, le devolveré el cuádruplo». Jesús le dijo: «Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque también éste es hijo de Abraham, pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido». </em></p>
<p><strong>Reflexión</strong></p>
<p><img class="alignleft size-full wp-image-1276" title="Conversión de Zaqueo" src="http://www.ministeriojuvenil.org/wordpress/wp-content/uploads/2008/11/zaqueo.jpg" alt="" width="131" height="192" />Zaqueo que era un hombre pecador se encuentra con Jesús. Pero este encuentro no sucede de manera fortuita, sino que nace de la curiosidad de este hombre, que seguramente admiraba a Jesús en secreto. Al pasar Jesús por Jericó había mucha gente reunida con la esperanza de ver cómo era ese profeta del que tanto se oía. Uno de ellos era Zaqueo, hombre de mala reputación, ya que se dedicaba a cobrar impuestos y además era muy rico. Su baja estatura le impedía ver a Jesús. Entonces corrió adelantándose para subirse a un árbol y desde ahí poder contemplar a Jesús en el momento en que pasara. Y al pasar Jesús miró hacia arriba y le dijo &#8220;Zaqueo, baja enseguida, pues hoy tengo que quedarme en tu casa&#8221;. Él bajó rápidamente y lo recibió con alegría. Y todo el pueblo murmuraba: &#8220;Se ha ido a casa de un rico pecador&#8221;. Zaqueo dijo resueltamente a Jesús: &#8220;Señor, voy a dar la mitad de mis bienes a los pobres y a quien le haya exigido algo injustamente le devolveré cuatro veces más&#8221;. Jesús le contestó: &#8220;Hoy ha entrado la salvación a esta casa, pues también este hombre es un hijo de Abraham. El Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido&#8221;</p>
<p>Cuán transformante habrá sido el encuentro de Zaqueo con Jesucristo para que este hombre decidiera corregir el rumbo de su vida. Probablemente desde el momento en que Zaqueo con tanto interés buscó a Jesús, sabía que su modo de actuar no era el correcto y sabía que conocer a ese profeta le cambiaría la vida, aunque esto tuviera muchas consecuencias. Zaqueo al subir al árbol, vence el respeto humano. Pone los medios necesarios para un encuentro cara a cara con el Señor. No imaginó que Jesucristo le pediría hospedarse en su casa. Y bajó del árbol rápidamente y lo recibió con alegría.</p>
<p>Qué actitud tan hermosa la de Zaqueo, que conociendo sus pecados, acepta al Señor y atiende rápidamente a su petición. Todos los cristianos podemos imitar esta actitud de prontitud ante los reclamos del señor y una prontitud alegre, porque no hay mayor motivo de felicidad y alegría que Jesús nos llame y lo hace todos los días. Zaqueo no podía seguir siendo el mismo después de conocer personalmente a Cristo. Decide restituir a toda persona que haya engañado. Y Cristo, que conoce el corazón de cada hombre, le da la buena noticia: &#8220;Hoy la salvación ha entrado a su casa&#8221;.</p>
<p><span style="color: #808080;"><span class="grisMedio">Autor: P Clemente González  | Fuente: Catholic.net</span></span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ministeriojuvenil.org/archives/1275/feed</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>El ciego de Jericó</title>
		<link>http://www.ministeriojuvenil.org/archives/1272</link>
		<comments>http://www.ministeriojuvenil.org/archives/1272#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 17 Nov 2008 13:03:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Daily Prayer]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ministeriojuvenil.org/?p=1272</guid>
		<description><![CDATA[Lucas 18, 35-43. Tiempo Ordinario. Para rezar bien, es necesario acercarse a Dios, ponerse ante su presencia.

En aquel tiempo, cuando se acercaba Jesús a Jericó, estaba un ciego sentado junto al camino pidiendo limosna; al&#8230; ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Lucas 18, 35-43. Tiempo Ordinario. Para rezar bien, es necesario acercarse a Dios, ponerse ante su presencia.</p>
<p><em>En aquel tiempo, cuando se acercaba Jesús a Jericó, estaba un ciego sentado junto al camino pidiendo limosna; al oír que pasaba gente, preguntó qué era aquello.Le informaron que pasaba Jesús el Nazareno y empezó a gritar, diciendo: ¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí! Los que iban delante le increpaban para que se callara, pero él gritaba mucho más: ¡Hijo de David, ten compasión de mí! Jesús se detuvo, y mandó que se lo trajeran y, cuando se hubo acercado, le preguntó: ¿Qué quieres que te haga? Él dijo: ¡Señor, que vea! Jesús le dijo: Ve. Tu fe te ha salvado. Y al instante recobró la vista, y le seguía glorificando a Dios. Y todo el pueblo, al verlo, alabó a Dios.</em></p>
<p><strong>Reflexión</strong></p>
<p><img class="alignleft size-full wp-image-1273" title="El ciego de Jericó" src="http://www.ministeriojuvenil.org/wordpress/wp-content/uploads/2008/11/curacion_ciego.jpg" alt="" width="221" height="196" />Era ciego pero tenía las ideas muy claras. Había oído hablar de Jesús de Nazaret, el descendiente del rey David, que hacía milagros en toda Galilea. Y él quería ver. Por eso, cuando le informaron que Jesús iba a pasar por allí, el corazón le dio un vuelco y comenzó a gritar con todas sus fuerzas. ¡Era la oportunidad de su vida! Cuando consiguió estar frente a frente con el Mesías no fue con rodeos; le pidió lo que necesitaba: “¡Señor, que vea!”.</p>
<p>Muchos entendidos dicen que este es el modelo perfecto de oración. Primero, buscó el encuentro con Jesús; luego, presentó la petición con toda claridad. Y como tenía mucha fe&#8230;</p>
<p>Para rezar bien, es necesario acercarse a Dios, ponerse ante su presencia. Para eso puede ayudar ir a una iglesia y arrodillarse ante el sagrario. ¡Allí está Jesús! Luego, con humildad, suplicando su misericordia como hizo el ciego, le hablamos y le decimos exactamente lo que nos pasa. Sin discursos, sin palabrería. Hay que ir al grano: “Mira, Señor, lo que me pasa es esto&#8230;”.</p>
<p>Dios ya lo sabe, pero quiere que se lo digamos. Nos pregunta: “¿Qué quieres que te haga?”. Entonces, nos escucha y nos lo concede, según nuestra fe.</p>
<p>Pero no acaba aquí el relato. Luego fue a comunicar esa experiencia a todo el pueblo. Había nacido un apóstol. Y consiguió que aquella gente, al verlo, alabara a Dios.</p>
<p><span style="color: #808080;"><span class="grisMedio">Autor: P Clemente González  | Fuente: Catholic.net</span></span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ministeriojuvenil.org/archives/1272/feed</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Parábola del juez corrupto</title>
		<link>http://www.ministeriojuvenil.org/archives/1268</link>
		<comments>http://www.ministeriojuvenil.org/archives/1268#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 16 Nov 2008 03:02:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Daily Prayer]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ministeriojuvenil.org/?p=1268</guid>
		<description><![CDATA[Lucas 18, 1-8, Tiempo Ordinario. Dios quiere que recemos, que vayamos todos los días a llamar a su puerta.
En aquel tiempo, Jesús, para explicar a sus discípulos que era preciso orar siempre sin desfallecer, les&#8230; ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Lucas 18, 1-8, Tiempo Ordinario. Dios quiere que recemos, que vayamos todos los días a llamar a su puerta.<br />
<em>En aquel tiempo, Jesús, para explicar a sus discípulos que era preciso orar siempre sin desfallecer, les propuso esta parábola: Había un juez en una ciudad, que ni temía a Dios ni respetaba a los hombres. Había en aquella ciudad una viuda que, acudiendo a él, le dijo: &#8220;¡Hazme justicia contra mi adversario!&#8221; Durante mucho tiempo no quiso, pero después se dijo a sí mismo: &#8220;Aunque no temo a Dios ni respeto a los hombres, como esta viuda me causa molestias, le voy a hacer justicia para que no venga continuamente a importunarme.&#8221; Dijo, pues, el Señor: Oíd lo que dice el juez injusto; y Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos, que están clamando a él día y noche, y les hace esperar? Os digo que les hará justicia pronto. Pero, cuando el Hijo del hombre venga, ¿encontrará la fe sobre la tierra?</em></p>
<p><strong>Reflexión</strong></p>
<p><img class="alignleft size-full wp-image-1269" title="Parábola del juez corrupto" src="http://www.ministeriojuvenil.org/wordpress/wp-content/uploads/2008/11/oracion-personal.jpg" alt="" width="150" height="150" />Un mosquito en la noche es capaz de dejarnos sin dormir. Y eso que no hay comparación entre un hombre y un mosquito. Pero en esa batalla, el insecto tiene todas las de ganar. ¿Por qué? Porque, aunque es pequeño, revolotea una y otra vez sobre nuestra cabeza con su agudo y molesto silbido. Si únicamente lo hiciera un momento no le daríamos importancia. Pero lo fastidioso es escucharle así durante horas. Entonces, encendemos la luz, nos levantamos y no descansamos hasta haber resuelto el problema.</p>
<p>Este ejemplo, y el del juez injusto, nos ilustran perfectamente cómo debe ser nuestra oración: insistente, perseverante, continua, hasta que Dios “se moleste” y nos atienda.</p>
<p>Es fácil rezar un día, hacer una petición cuando estamos fervorosos, pero mantener ese contacto espiritual diario cuesta más. Nos cansamos, nos desanimamos, pensamos que lo que hacemos es inútil porque parece que Dios no nos está escuchando. Sin embargo lo hace. Y presta mucha atención, y nos toma en serio porque somos sus hijos. Pero quiere que le insistamos, que vayamos todos los días a llamar a su puerta. Sólo si no nos rendimos nos atenderá y nos concederá lo que le estamos pidiendo desde el fondo de nuestro corazón.</p>
<p><span class="grisMedio">Autor:  P. Clemente González  | Fuente: Catholic.net</span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ministeriojuvenil.org/archives/1268/feed</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Siervos inútiles ante el Señor</title>
		<link>http://www.ministeriojuvenil.org/archives/1264</link>
		<comments>http://www.ministeriojuvenil.org/archives/1264#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 11 Nov 2008 12:54:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Daily Prayer]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ministeriojuvenil.org/?p=1264</guid>
		<description><![CDATA[Lucas 17, 7-10. Tiempo Ordinario. A veces llegamos a creer que nosotros le hacemos un favor a Dios y nada más estamos haciendo lo que debíamos hacer.

En aquel tiempo, dijo el Señor: ¿Quién de vosotros&#8230; ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Lucas 17, 7-10. Tiempo Ordinario. A veces llegamos a creer que nosotros le hacemos un favor a Dios y nada más estamos haciendo lo que debíamos hacer.</p>
<p><em>En aquel tiempo, dijo el Señor: ¿Quién de vosotros tiene un siervo arando o pastoreando y, cuando regresa del campo, le dice: &#8220;Pasa al momento y ponte a la mesa?&#8221; ¿No le dirá más bien: &#8220;Prepárame algo para cenar, y cíñete para servirme hasta que haya comido y bebido, y después comerás y beberás tú?&#8221; ¿Acaso tiene que agradecer al siervo porque hizo lo que le fue mandado? De igual modo vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os fue mandado, decid: Somos siervos inútiles; hemos hecho lo que debíamos hacer. </em></p>
<p><strong>Reflexión</strong></p>
<p><img class="alignleft size-full wp-image-1265" title="Siervos inútiles ante el Señor" src="http://www.ministeriojuvenil.org/wordpress/wp-content/uploads/2008/11/trabajadora2.gif" alt="" width="99" height="150" />Los hombres tendemos a convertir en “heroico” las cosas más ordinarias de nuestro deber. Nos llegamos a considerar “héroes” por llegar puntuales al trabajo o por respetar las señales de tráfico. Los niños creen que se merecen un premio por cumplir con sus deberes escolares&#8230; Sólo estamos haciendo lo que debíamos hacer.</p>
<p>También como cristianos se nos presenta esta tentación. Aunque nunca lo expresamos así, llegamos a creer que nosotros le hacemos un favor a Dios cuando rezamos, participamos en la Misa dominical, o cuando cumplimos los Mandamientos. Cristo nos ofrece este mensaje para prevenirnos de esta actitud, con la que nos olvidamos de que Él nos ha dado infinitamente más de lo que nosotros podemos ofrecerle.</p>
<p>Pero Dios no es un amo déspota y desconsiderado. No pensemos que al final de nuestra vida, después de haber trabajado y luchado sinceramente por Dios, seremos recibidos en el cielo con un seco y frío: “Sólo has hecho lo que tenías que hacer”. Eso lo tenemos que decir nosotros, pero no lo dirá Él. Sus palabras las conocemos: dirá a quienes hayan vivido su mensaje: “Venid, benditos de mi Padre&#8230;”. Y nos sentaremos con Cristo a gozar del banquete eterno.</p>
<p><span style="color: #808080;"><span class="grisMedio">Autor: P. Juan Gralla  | Fuente: Catholic.net</span></span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ministeriojuvenil.org/archives/1264/feed</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Fe como un grano de mostaza</title>
		<link>http://www.ministeriojuvenil.org/archives/1260</link>
		<comments>http://www.ministeriojuvenil.org/archives/1260#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 10 Nov 2008 05:58:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Daily Prayer]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ministeriojuvenil.org/?p=1260</guid>
		<description><![CDATA[Lucas 17, 1-6. Tiempo Ordinario. Podemos hacer muchas cosas si tenemos fe en Dios.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: Es imposible que no vengan escándalos; pero, ¡ay de aquel por quien vienen! Más&#8230; ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Lucas 17, 1-6. Tiempo Ordinario. Podemos hacer muchas cosas si tenemos fe en Dios.</p>
<p><em>En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: Es imposible que no vengan escándalos; pero, ¡ay de aquel por quien vienen! Más le vale que le pongan al cuello una piedra de molino y sea arrojado al mar, que escandalizar a uno de estos pequeños. Cuidaos de vosotros mismos. Si tu hermano peca, repréndele; y si se arrepiente, perdónale. Y si peca contra ti siete veces al día, y siete veces se vuelve a ti, diciendo: &#8220;Me arrepiento&#8221;, le perdonarás. Dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe. El Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, habríais dicho a este sicómoro: &#8220;Arráncate y plántate en el mar&#8221;, y os habría obedecido.</em></p>
<p><strong>Reflexión</strong></p>
<p><img class="alignleft size-full wp-image-1261" title="Fe como un grano de mostaza" src="http://www.ministeriojuvenil.org/wordpress/wp-content/uploads/2008/11/nina-flores.jpg" alt="" width="112" height="150" />Estamos rodeados de testimonios edificantes, de personas ejemplares, coherentes, generosas&#8230; Pero tenemos la costumbre de fijarnos y hablar sólo de los “escándalos” que por ahí nos encontramos. Aquel joven, la vecina, un político&#8230; todos pasan por nuestro tribunal.</p>
<p>Es una realidad innegable que, como hombres que somos, tenemos debilidades y flaquezas (Si alguien no las tiene, puede inscribirse en el registro de los ángeles sobre la tierra), que, por lo demás, son evidentes a los ojos de los demás, sobre todo en algunas ocasiones. Algunas veces hasta pueden provocar escándalos.</p>
<p>Sin embargo, la inspiración divina bien colocó este pasaje seguido inmediatamente de otro que versa sobre el perdón. Nuestra tarea no es entonces juzgar ni mucho menos buscar como detectives los “talones de Aquiles” de nuestro prójimo. Será mejor si, por nuestra parte, nos esforzamos para dar el mejor testimonio, y si fijamos nuestra atención en las virtudes de los demás. Y cuando alguien nos escandalice con su conducta, no juzguemos y sepamos perdonarle de corazón, sabiendo que quien confía en el poder de Dios, puede trasplantar un árbol al mar.</p>
<p><span style="color: #808080;"><span class="grisMedio">Autor: P. Juan Gralla  | Fuente: Catholic.net</span></span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ministeriojuvenil.org/archives/1260/feed</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>La purificación del Templo</title>
		<link>http://www.ministeriojuvenil.org/archives/1257</link>
		<comments>http://www.ministeriojuvenil.org/archives/1257#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 09 Nov 2008 14:06:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Daily Prayer]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ministeriojuvenil.org/?p=1257</guid>
		<description><![CDATA[Juan 2, 13-22. Tiempo Ordinario. Hoy sigue habiendo mercaderes en el Templo. ¿Qué está en mis manos? Seguro que algo puedo hacer.

Cuando se acercaba la Pascua de los judíos, Jesús llegó a Jerusalén y encontró&#8230; ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Juan 2, 13-22. Tiempo Ordinario. Hoy sigue habiendo mercaderes en el Templo. ¿Qué está en mis manos? Seguro que algo puedo hacer.</p>
<p><em>Cuando se acercaba la Pascua de los judíos, Jesús llegó a Jerusalén y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas, palomas, y a los cambistas con sus mesas. Entonces hizo un látigo de cordeles y los echó del templo, con todo y sus ovejas y bueyes; a los cambistas les volcó las mesas y les tiró al suelo las monedas; y a los que vendían palomas les dijo: &#8220;Quiten todo de aquí y no conviertan en un mercado la casa de mi Padre&#8221;. En esos momentos, sus discípulos se acordaronde lo que estaba escrito: El celo de tu casa me devora. Después intervinieron los judíos para preguntarle: &#8220;¿Qué señal nos das de que tienes autoridad para actuar así?&#8221; Jesús les respondió: &#8220;Destruyan este templo y en tres días lo reconstruiré&#8221;. Replicaron los judíos: &#8220;Cuarenta y seis años se ha llevado la construcción del templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?&#8221; Pero Él hablaba del templo de su cuerpo. Por eso, cuando resucitó Jesús de entre los muertos, se acordaron sus discípulos de que había dicho aquello y creyeron en la Escritura y en las palabras que Jesús había dicho.</em></p>
<p><strong>Reflexión</strong></p>
<p><img class="alignleft size-full wp-image-1258" title="La purificación del Templo" src="http://www.ministeriojuvenil.org/wordpress/wp-content/uploads/2008/11/expulsiontemplo.jpg" alt="" width="88" height="187" />No deja de sorprendernos ver a Jesús enfurecido, sacando a los mercaderes del Templo a latigazos. Tenía que defender algo sagrado: la casa de su Padre. Es lógico que se enfade por una situación como esa. ¿Qué haríamos nosotros si entrásemos en la casa de nuestros padres y aquello se hubiera convertido en un mercado persa? Si no hiciéramos nada, ¡menudos hijos seríamos!</p>
<p>Lo más probable es que siguiéramos el ejemplo de Cristo. Porque Jesús amaba a su Padre infinitamente y no podía consentir aquel abuso. El amor apasionado le impulsaba a actuar de aquel modo.</p>
<p>Hoy sigue habiendo “mercaderes en el Templo”. Sabemos que cada hombre es “templo del Espíritu Santo” y hay muchos hombres y mujeres cuyos templos están siendo profanados con todo tipo de abusos morales y físicos. Este panorama debería “quemarnos” las entrañas y suscitar en nosotros una pasión por lo que es sagrado: cada ser humano.</p>
<p>¡Cuántos atropellos a su dignidad! Cada aborto, cada violación, cada acto de esclavitud es una verdadera profanación. Nosotros, como cristianos, deberíamos salir en defensa de todos esos hermanos nuestros que sufren, pues ahí está también Cristo sufriendo. ¿Qué está en mis manos?</p>
<p><span style="color: #808080;"><span class="grisMedio">Autor: P. Juan Gralla  | Fuente: Catholic.net</span></span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ministeriojuvenil.org/archives/1257/feed</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>El administrador astuto</title>
		<link>http://www.ministeriojuvenil.org/archives/1253</link>
		<comments>http://www.ministeriojuvenil.org/archives/1253#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 07 Nov 2008 12:58:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Daily Prayer]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ministeriojuvenil.org/?p=1253</guid>
		<description><![CDATA[Lucas 16, 1-8. Tiempo Ordinario. Hay que contar con la gracia de Dios y poner los medios para lograr nuestras metas.

Decía también a sus discípulos: «Era un hombre rico que tenía un administrador a quien&#8230; ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Lucas 16, 1-8. Tiempo Ordinario. Hay que contar con la gracia de Dios y poner los medios para lograr nuestras metas.</p>
<p><em>Decía también a sus discípulos: «Era un hombre rico que tenía un administrador a quien acusaron ante él de malbaratar su hacienda; le llamó y le dijo: &#8220;¿Qué oigo decir de ti? Dame cuenta de tu administración, porque ya no podrás seguir administrando.&#8221; Se dijo a sí mismo el administrador: &#8220;¿Qué haré, pues mi señor me quita la administración? Cavar, no puedo; mendigar, me da vergüenza. Ya sé lo que voy a hacer, para que cuando sea removido de la administración me reciban en sus casas.&#8221; «Y convocando uno por uno a los deudores de su señor, dijo al primero: &#8220;¿Cuánto debes a mi señor?&#8221; Respondió: &#8220;Cien medidas de aceite.&#8221; El le dijo: &#8220;Toma tu recibo, siéntate en seguida y escribe cincuenta.&#8221; Después dijo a otro: &#8220;Tú, ¿cuánto debes?&#8221; Contestó: &#8220;Cien cargas de trigo.&#8221; Dícele: &#8220;Toma tu recibo y escribe ochenta.&#8221; «El señor alabó al administrador injusto porque había obrado astutamente, pues los hijos de este mundo son más astutos con los de su generación que los hijos de la luz.</em></p>
<p><strong> Reflexión </strong></p>
<p><img class="alignleft size-full wp-image-1254" title="El administrador astuto" src="http://www.ministeriojuvenil.org/wordpress/wp-content/uploads/2008/11/t10.gif" alt="" width="150" height="111" />El administrador infiel del Evangelio se las ingenia para resolver su futura situación de indigencia. El Señor da por supuesta, pues era evidente, la inmoralidad de tal actuación, pero resalta y alaba, sin embargo, la agudeza y empeño que demuestra este hombre para sacar provecho material de su antigua condición de administrador.</p>
<p>Cuántas, cuántas veces caemos en la excesiva confianza en Dios y creemos que Él va a resolver nuestros problemas sin que nosotros hagamos ningún esfuerzo por solucionarlos.</p>
<p>Dios pone los medios, y hay que usarlos con la misma sagacidad y el mismo esfuerzo que ponen los hombres en sus negocios materiales o en la lucha por hacer triunfar un ideal humano. El hecho de contar con la gracia de Dios no es excusa para no poner esos medios si son honestos y buenos, aunque esto implique grandes sacrificios.</p>
<p>El mismo afán que ponemos en nuestros deberes cotidianos (estudios, trabajo, mantener el hogar, educar a nuestros hijos,&#8230;), el mismo que ponemos en nuestras ilusiones y ambiciones, incluso en superficialidades, debemos poner en los asuntos del alma. Si obramos de esta forma, no habrá percance que nos venza, fracaso que nos hunda, ni tentación que nos haga perder la esperanza puesta en Cristo.</p>
<p><span style="color: #808080;"><span class="grisMedio">Autor: P Clemente González  | Fuente: Catholic.net</span></span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ministeriojuvenil.org/archives/1253/feed</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>La oveja perdida</title>
		<link>http://www.ministeriojuvenil.org/archives/1250</link>
		<comments>http://www.ministeriojuvenil.org/archives/1250#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 06 Nov 2008 22:07:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Daily Prayer]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ministeriojuvenil.org/?p=1250</guid>
		<description><![CDATA[Lucas 15, 1-10. Tiempo Ordinario. Cristo no vino a llamar a los justos, sino a los pecadores...a nosotros.

Todos los publicanos y los pecadores se acercaban a Él para oírle, y los fariseos y los escribas&#8230; ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Lucas 15, 1-10. Tiempo Ordinario. Cristo no vino a llamar a los justos, sino a los pecadores&#8230;a nosotros.</p>
<p><em>Todos los publicanos y los pecadores se acercaban a Él para oírle, y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: «Este acoge a los pecadores y come con ellos». Entonces les dijo esta parábola. «¿Quién de vosotros que tiene cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las 99 en el campo, y va a buscar la que se perdió hasta que la encuentra? Y cuando la encuentra, la pone contento sobre sus hombros; y llegando a casa, convoca a los amigos y vecinos, y les dice: &#8220;Alegraos conmigo, porque he hallado la oveja que se me había perdido.&#8221; Os digo que, de igual modo, habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por 99 justos que no tengan necesidad de conversión. «O, ¿qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una, no enciende una lámpara y barre la casa y busca cuidadosamente hasta que la encuentra? Y cuando la encuentra, convoca a las amigas y vecinas, y dice: &#8220;Alegraos conmigo, porque he hallado la dracma que había perdido.&#8221; Del mismo modo, os digo, se produce alegría ante los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierta». </em></p>
<p><strong>Reflexión</strong></p>
<p><img class="alignleft size-full wp-image-1251" title="La oveja perdida" src="http://www.ministeriojuvenil.org/wordpress/wp-content/uploads/2008/11/cristianismo1.jpg" alt="" width="150" height="178" />La predicación del Señor atraía por su sencillez y por sus exigencias de entrega y amor. Los fariseos le tenían envidia porque la gente se iba tras Él. Esa actitud farisaica puede repetirse entre los cristianos: una dureza de juicio tal que no acepte que un pecador pueda convertirse y ser santo; o una ceguera de mente que impida reconocer el bien que hacen los demás y alegrarse de ello.</p>
<p>Prostitutas, enfermos, mendigos, maleantes, pecadores. Cristo no vino a llamar a los justos, sino a los pecadores, y por eso, fue signo de contradicción. Llegó rompiendo esquemas, escandalizando, amando hasta el extremo. Jesús se rodeaba de los sedientos de Dios, de los que estaban perdidos y buscaban al Buen Pastor. Esto no significa que el Señor no estime la perseverancia de los justos, sino que aquí se destaca el gozo de Dios y de los bienaventurados ante el pecador que se convierte, que se había perdido y vuelve al hogar. Es una clara llamada al arrepentimiento ya . Otra caída&#8230; y ¡qué caída!&#8230; No te desesperes, no: humíllate y acude, por María, al Amor Misericordioso de Jesús. ¡Arriba ese corazón! A comenzar de nuevo.</p>
<p><span style="color: #808080;"><span class="grisMedio">Autor: P Clemente González  | Fuente: Catholic.net</span></span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ministeriojuvenil.org/archives/1250/feed</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Renuncia a todo lo que se ama</title>
		<link>http://www.ministeriojuvenil.org/archives/1246</link>
		<comments>http://www.ministeriojuvenil.org/archives/1246#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 05 Nov 2008 13:28:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Daily Prayer]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ministeriojuvenil.org/?p=1246</guid>
		<description><![CDATA[Lucas 14, 25-33. Tiempo Ordinario. Veamos cómo podemos transformar y dar sentido a nuestros pequeños dolores cotidianos.

En aquel tiempo, mucha gente acompañaba a Jesús; Él se volvió y les dijo: Si alguno viene donde mí&#8230; ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Lucas 14, 25-33. Tiempo Ordinario. Veamos cómo podemos transformar y dar sentido a nuestros pequeños dolores cotidianos.</p>
<p><em>En aquel tiempo, mucha gente acompañaba a Jesús; Él se volvió y les dijo: Si alguno viene donde mí y no pospone a su padre, a su madre, a su mujer, a sus hijos, a sus hermanos, a sus hermanas e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío. El que no lleve su cruz y venga en pos de mí, no puede ser discípulo mío. Porque ¿quién de vosotros, que quiere edificar una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, y ver si tiene para acabarla? No sea que, habiendo puesto los cimientos y no pudiendo terminar, todos los que lo vean se pongan a burlarse de él, diciendo: “Este comenzó a edificar y no pudo terminar.&#8221; O ¿qué rey, que sale a enfrentarse contra otro rey, no se sienta antes y delibera si con 10 mil puede salir al paso del que viene contra él con 20 mil? Y si no, cuando está todavía lejos, envía una embajada para pedir condiciones de paz. Pes, de igual manera, cualquiera de vosotros que no renuncie a todos sus bienes, no puede ser discípulo mío.</em></p>
<p><strong>Reflexión</strong></p>
<p><img class="alignleft size-full wp-image-1247" title="Renuncia a todo lo que se ama" src="http://www.ministeriojuvenil.org/wordpress/wp-content/uploads/2008/11/desempleado.gif" alt="" width="150" height="99" />“El que no toma su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo”. La liturgia de hoy, nos ofrece un pasaje evangélico que constituye una de las columnas del cristianismo. La cruz. Aunque hoy en día se tiende a hablar cada vez menos del dolor y del sufrimiento, no por ello deja de estar presente en nuestras vidas. El dolor en sí mismo es un misterio. Es duro y, humanamente, repugnante. Sin embargo, es transformable.</p>
<p>Alfred de Musset afirma que: «Nada nos hace tan grandes como un gran dolor». O, como escribió Luis Rosales: «Los hombres que no conocen el dolor son como iglesias sin bendecir». No se trata de endulzar la cruz o de convertirla en una carga “light”. Se trata de descubrir su valor cristiano y de darle un sentido. Sí, el auténtico cristianismo es exigente.</p>
<p>Jesús, no fue hacia el dolor como quien va hacia un paraíso. Se dedicó a aliviar el dolor en los demás; y el dolor de la pasión lo hizo temblar de miedo, cuando pidió al Padre que le librara de él; pero lo asumió, porque era necesario, porque era la voluntad de su Padre. Así, convirtió el dolor en redención, en fecundidad y en alegría interior. Quien de verdad quiera ser discípulo de Cristo (eso significa ser cristiano), ha de despojarse de todos sus bienes. Sólo así, seremos dignos de Él y encontraremos la paz y la felicidad que sólo Él puede darnos. Y nadie nos la podrá arrancar.</p>
<p>Revisemos nuestras vidas y veamos cómo podemos transformar y dar sentido a nuestros pequeños dolores cotidianos. Veamos qué nos queda por entregar de todos nuestros bienes y sigamos el ejemplo de Jesús, que desde el Huerto de Getsemaní, se convirtió en el gran profesional de la cruz, fuente de salvación y de realización para todos los hombres. Cristo murió, es cierto. Pero, lo hizo para resucitar, para devolvernos la vida. Nuestra fe, nuestra religión es la de una Persona viva que, paso a paso, camina a nuestro lado, enseñándonos el mejor modo de vivir.</p>
<p><span style="color: #808080;"><br />
Autor: P. Juan Gralla | Fuente: Catholic.net</span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ministeriojuvenil.org/archives/1246/feed</wfw:commentRss>
		</item>
	</channel>
</rss>
